Superar sus límites y a sí misma son el objetivo de Alegría López

Superar sus límites y a sí misma son el objetivo de Alegría López

El golf logró en Alegría López lo que ningún otro deporte pudo. Además, de convertirse en su pasión, la ayudó a madurar y luchar por sus objetivos. Su determinación, disciplina y constancia la han llevado a forjar una trayectoria íntegra e impecable.

¿Qué te incentivó a jugar golf?

Había practicado muchos deportes de niña. Empecé por la equitación, entrené tenis, Gimnasia, fútbol y no conseguía engancharme al 100%, me gustaban los diferentes deportes y los practicaba feliz, pero sentía que me faltaba algo, y ese “algo” lo encontré en el GOLF.

 

Recuerdo el día que empecé clases en el Club, la sensación tan increíble cuando pude pegar bien a la bola, cuando mejoraba mi swing o cuando pasaba momentos increíbles con mis amigos de la Escuela de Golf. Supe que ese era el deporte que quería practicar por siempre. 

¿Quién te enseñó a jugar y que enseñanza te ha dejado?

Los Profesores de la Escuela de Arrayanes, Gutie – Gustavo Ramos – y nuestro Will Bolagay, siempre sonrientes y con la mejor disposición para enseñarnos. Recuerdo también con mucho cariño al Profesor Jorge Bertelotti que fue un gran mentor para mí, al igual que el Profesor Pedro Ruggeri. Cuando entré a selección de la FEG tuve la suerte de trabajar con grandes profesionales como Marcelo Da Silva y maravillosos profesores como Jorge Mesa, José Andrés Miranda y Juanito Moncayo.

He tenido mucha suerte, cada profesor ha dejado su huella y su enseñanza importante para desarrollarme como golfista, les tengo muchísimo agradecimiento a todos ellos.

¿Juegas por entretenimiento o buscas profesionalizarte?

Busco ser excelente jugadora y aprovechar de las grandes oportunidades que te da este deporte. Tengo interés en jugar en USA con una buena Universidad Norteamericana y estudiar una carrera que me apasione. Planifico trabajar muy fuerte para conseguirlo.

¿Cuáles son tus aspiraciones en el golf?

Aspiro ser la mejor jugadora juvenil de Ecuador, pero mi mayor aspiración siempre está en vencer mis propias limitaciones y seguir avanzando hasta conseguir mis metas y sueños.

¿Participó en alguna gira infantil? ¿Qué enseñanza le dejó?

He participado en la mayoría de las giras desde hace varios años, cada una me ha enseñado algo diferente y valioso.

Creo que lo más importante es tener en cuenta que el Golf es un deporte de resistencia y paciencia, cuando se entiende esa parte estás por el camino a conseguir tus aspiraciones.

¿En qué torneos te gustaría participar?

Me encantaría participar en la mayor cantidad de torneos posibles dentro y fuera de Ecuador. En la edad en la que estoy existen torneos importantes en USA que te dan visibilidad frente a los Coaches de las Universidades como el Doral, Publix al que he asistido por dos años en Florida.

¿Cuáles son tus metas personales y cuáles dentro de este deporte?

Soy una persona de metas, me encanta planificar y ver cómo se van cumpliendo los objetivos, eso me da mucha satisfacción.

El Golf me ha enseñado a ser paciente, a entender que todo tiene su tiempo y que cuando trabajas con objetivos y metas claras y estás enfocado, consigues todo aquello que te propones.

¿Aspiras ingresar a una universidad? ¿cuál y por qué?

Estoy hablando con algunas universidades en USA para empezar las aplicaciones el año entrante. Lo que sí puedo asegurar es que quiero jugar “College Golf”, es una meta importante por la que estoy trabajando.

¿Cuál es la anécdota que más recuerdas de tus competencias?

Estaba en Argentina en un torneo en las afueras de Córdoba, era el día de práctica antes de comenzar el torneo y tenía mucha ilusión de jugarlo, había viajado mucho y tenía un montón de expectativas.

Estábamos con el equipo ecuatoriano esperando a seguir la práctica cuando una pelota de golf me impactó en la quijada y caí al suelo con el susto de una gran herida que debió ser saturada y atendida de inmediato.

Tuve la suerte de tener una maravillosa delegación ecuatoriana que me acompañó en todo el proceso y vivió las horas más duras junto a mi hasta que llegó mi Mamá al día siguiente.

Después de viajar 24 horas sin parar llegó mi Madre con la intención de recogerme y llevarme a Buenos Aires en donde me realizarían una intervención quirúrgica.

Apenas llegó se encontró que estaba compitiendo y me iba muy bien. Además, no tenía ninguna intención de abandonar el torneo. Recuerdo su cara cuando me vio parchada y con la quijada inmensa llena de puntos y suturas, casi se desmaya ella.

Finalmente terminé el torneo y pude llevarme el trofeo a casa. Corrí con mucha suerte y aprendí que el dolor físico depende mucho de la actitud mental. También aprendí que nada es imposible y que los milagros son eventos del día a día cuando tenemos fe.

Mensaje de vida que quieras compartir.

En esta época del Coronavirus en donde todos los seres humanos estamos viviendo momentos muy duros, quisiera dejar un mensaje de esperanza, decirles a todos los golfistas y demás personas que leen este artículo, que no pierdan la fe en tiempos mejores.

 

El Golf nos enseña a tener paciencia, a ser disciplinados y respetuosos con nosotros mismos y con los demás, a tener siempre presente que debemos jugar un hoyo a la vez al igual que ahora debemos vivir un día a la vez, sin tantas expectativas del futuro y haciendo nuestro mejor esfuerzo, pero sobre todo disfrutando de la vida.

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